Chanclas: las enemigas de la conducción segura

Chanclas: las enemigas de la conducción segura


Conducir con chanclas, tacones o descalzo es una costumbre muy frecuente en verano pero también altamente peligrosa. Conducir con este tipo de calzado no está prohibido en el Reglamento General de Circulación, pero esto no significa que su uso esté exento de multa o que no comprometa seriamente la seguridad vial.

Al tener un piso plano, las chanclas o chancletas hacen que el conductor pierda sensibilidad con los pedales. La superficie de apoyo y de agarre del pie al pedal es menor y más inestable. El pie puede resbalar de la chancla o del pedal, lo que puede hacer que se quede enganchado en ellos, con el riesgo de peligrosidad que ello supone. El calzado más recomendable para estos casos es un calzado ergonómico con sujeción al pie, que nos permita un mayor control de los pedales del vehículo. 

La gran pregunta es «¿Me pueden multar?» Aunque no está tipificado como infracción en el Reglamento de Circulación, si el agente aplica los artículos 17.1 y 18.1 del RGC si pondrá sancionarte

El primero recoge que los conductores deberán estar en todo momento en condiciones de controlar sus vehículos y el segundo establece que los conductores están obligados a mantener su propia libertad de movimientos, manteniendo una posición adecuada. 

Si el calzado utilizado impide cumplir cualquiera de esas dos premisas o supone un peligro para la seguridad vial, sí puede ser sancionable.