Conducción con lluvia intensa

Conducción con lluvia intensa


El verano se caracteriza por las altas temperaturas y la sequedad ambiental. Sin embargo, también es muy frecuente que aparezcan las típicas «tormentas» veraniegas, caracterizadas por fuertes precipitaciones lluviosas de gran intensidad que pueden generar inundaciones y riadas.  


En las últimas horas, muchas provincias del tercio norte oriental han sufrido un descenso de las temperaturas y lluvias torrenciales que han provocado serias inundaciones en muchas zonas y se esperan que continúen las precipitaciones en las próximas horas. 


Si tienes que utilizar el coche, te ofrecemos una serie de recomendaciones para que tu conducción sea más segura:

- Aumentar la distancia de seguridad, al menos 3 segundos con el vehículo que va delante. En días de lluvia los frenos del coche no reaccionan igual y es recomendable distanciarse el doble de la distancia habitual. Ten cuidado y no pises las líneas blancas, ya que el agarre de los neumáticos en esta superficie es menor al del asfalto. 

- Comprobar la presión de los neumáticos (si sustituimos sólo dos, los instalaremos en el eje trasero). Revisa el estado de los neumáticos, ten en cuenta que si las huellas de los mismos no son capaces de evacuar toda el agua acumulada en la banda de la rodadura, podría ocasionarte una pérdida de adherencia produciendo el efecto aquaplaning. La profundidad mínima del surco de los neumáticos debe ser de 1,6 mm.

- Frenar de vez en cuando para originar fricción y mantener secos los frenos.

- Mantén una postura correcta al volante. Evitarás el conocido "efecto submarino".

- No beber nada de alcohol, ni en pequeñas cantidades. Si lo haces aumentarás la posibilidad de sufrir un accidente, ya que añadirás más pérdida de control y percepción del riesgo, al que ya existe por las condiciones climatológicas.

- En cuanto al alumbrado, ten en cuenta que encender la luz de carretera no es muy recomendable, aunque es obligatoria en vías interurbanas, insuficientemente iluminadas cuando circulemos a más de 40km/h (y no deslumbremos). No mantener el antiniebla trasero encendido en retenciones, vías de poblado a poca velocidad porque es muy deslumbrante.

- Mantener las escobillas limpiaparabrisas en buen estado. Las escobillas es uno de los elementos que menos cuidamos a la hora de mantener el vehículo y son fundamentales para la buena visión en caso de conducir con lluvia. En verano, el polvo en suspensión, el polén y la arena de la playa pueden dañar las gomas y con ello dificultar su correcto funcionamiento. Los fabricantes recomiendan cambiar las escobillas si éstas están picadas o en mal estado, y en cualquier modo de forma periódica cada año o cada 15.000 km. 

- Utilizar los aireadores dirigidos hacia el parabrisas para evitar que se empañen los cristales.


¿Y si me pilla una riada?

- Si se está en el interior del vehículo, hay que alejarse lo más posible de los lugares de paso de las correntías y de los puntos potencialmente inundables, buscando siempre una zona más elevada y segura. 

- Aunque exista la seguridad de que la corriente no tiene mucha profundidad, se recomienda abstenerse de atravesarla, pues puede haber podido arrastrar piedras o barro o incluso ramas de árboles, que nos pueden dejar atascados; y también puede ocurrir que en su interior se esconda alguna alcantarilla abierta, que se convertiría en una auténtica trampa. 

- Según los expertos, el vehículo comenzará a flotar, si el agua alcanza una altura de 30 centímetros y, no bien llegue a los sesenta, la corriente tendrá la fuerza suficiente como para arrastrarlo. ¡No se arriesgue absurdamente!

- Si ha salido del vehículo, mantenga la calma y trate de buscar lugares altos, alejados de la zona de la corriente de agua. Quédese allí hasta que llegue el servicio de emergencias. 

- Vigile en su camino las piedras o ramas de árboles que hayan podido desprenderse por la fuerte lluvia y tenga cuidado con las zonas de la vía que puedan ceder como consecuencia de un debilitamiento del suelo y/o derrumbarse bajo el peso de un vehículo (puentes, carreteras)

- Si se ve obligado a caminar por zonas inundadas, busque aquellas en las que el agua no se mueva y sea de escasa profundidad. Una altura de siete centímetros puede hacer que perdamos el equilibrio y nos dejaría a merced de la corriente.