Las mascotas también pueden sufrir golpes de calor

Las mascotas también pueden sufrir golpes de calor

En nuestro país hay más de 20 millones de animales de compañía, o lo que es lo mismo, dos de cada cinco hogares cuenta con un animal en casa. 
 

Nos preocupamos de su higiene, de su alimentación, de sus visitas al veterinario y hasta de su comportamiento con otros congéneres y con humanos, pero…¿sabemos cómo debemos transportarles de forma segura cuando viajamos con ellos en el vehículo o como hacer frente a un «golpe de calor» de nuestra mascota? En este artículo te damos unas pequeñas claves.


El transporte de animales


«Si son de pequeño tamaño, lo correcto es transportarlo en un transportín bien sujeto. Si es de mayor envergadura, deberán ir sujetos por el cuerpo, con un arnés especial, sin que puedan asomarse a través de las ventanillas, sin interferir en la conducción y lejos de las zonas de despliegue de los airbags» , indica nuestro experto, Roberto Ramos. 

Una nula o deficiente sujeción del animal puede agravar las consecuencias del siniestro para sí mismo o el resto de ocupantes del vehículo. En un impacto frontal a 90 km/h contra un obstáculo inmóvil, por ejemplo un vehículo parado o un muro, un perro de 25 kg podría ejercer una fuerza hacia delante equivalente a 600 kg de masa, con el peligro que ello conlleva.

En cuanto a las diferentes formas de retener a los animales en el vehículo, y en consonancia con los sistemas de sujeción homologados por las normas europeas ECE R17 o DIN 75410-2, lo más recomendable es tener en cuenta la talla y el peso de nuestro animal de compañía. De entrada, se pueden diferenciar tres tipos: el arnés, la rejilla divisoria y el transportín o jaula.  

El arnés se utiliza especialmente con los perros, dado que permite sujetarlos mediante el cinturón de seguridad o los dispositivos Isofix, instalados en nuestro vehículo. Roberto Ramos insiste en que un punto importante que no se suele tener en cuenta es la longitud del cinturón: «debe impedir al animal interferir en la conducción. Y no sirven de nada los correajes que se enganchan al collar, ya que, en caso de colisión o de volantazo, no lo retienen», asegura. 

«Si el vehículo tiene portón trasero o es de tipo familiar, para animales de gran tamaño lo mejor es la rejilla divisoria. Aquí hay que tener en cuenta la estabilidad tanto de los respaldos de los asientos como de la propia rejilla. Debe optarse por aquella que vaya montada desde el techo del vehículo al suelo del maletero y que cumpla la normativa DIN 75410-2» , indica.

«El transportín es uno de los métodos más seguros tanto para perros de gran tamaño como para animales medianos o pequeños, aunque su ubicación idónea en el coche difiera. Si el animal es de gran tamaño, el cajetín debe colocarse en el maletero, lo más cerca posible del respaldo y en posición transversal respecto a la dirección de la marcha. Por el contrario, para perros de menor tamaño, gatos o roedores, el transportín ha de situarse en el habitáculo del coche, siempre en el suelo y detrás de los asientos delanteros, nunca sobre un asiento aunque se sujete con un cinturón de seguridad», concluye.

Llevar a nuestros animales de compañía mal colocados en el vehículo pueden suponer sanciones de hasta 200 euros. 


Los animales y los golpes de calor

El golpe de calor puede ser mortal, todos los años hay accidentes y muere alguna mascota... ten en cuenta que por su fisonomía, muchos animales, como por ejemplo los perror, tienen poco margen de autorefrigeración corporal. Ellos, al contrario que los humanos, solo puede eliminar el calor a través de la respiración (jadeando) o a través de las almohadillas de sus pies y las zonas con poco pelo, que son aquellas por donde suda. 
 
Es por ello, por su dificultad para autorregular su temperatura, que el verano es tan peligroso para estas mascotas. Dejarle solo durante 6 minutos en el coche puede acabar con la vida del animal. 

Ten en en cuenta, que los golpes de calor -hipertermia- afectan más a los perros más mayores y a los más jóvenes. Y a los canes, que ya de por sí tienen más problemas de respiración, y son de morro chato (braquicéfalos): como los bulldog inglés y francés, los Carlino, Boxer o los pequineses,...se le dificulta aún más.

Los perros de pelo oscuro tienen más riesgo de sufrir hipertermia que los de pelo claro, porue el pelaje negro absorbe más el calor, que un pelaje claro.

Para saber si nuestra mascota está experimentando un golpe de calor, comprueba si sufre mareos, debilidad, apatía o tiene mucho jadeo baboso. 

 
¿Qué hacer ante un posible golpe de calor de nuestra mascota?
 
Si no tienes tiempo de ir a urgencias de inmediato, estos consejos pueden ser muy útiles en un primer momento. Pero, sin duda, si crees que tu perro o gato ha tenido un golpe de calor debes acudir al veterinario cuanto antes para comprobar su correcto estado de salud..

- La hidratación es fundamental. Dales agua fresca, humedécele la lengua y la boca pero si no quiere beber, no lo fuerces a ello. Si te es posible, cúbrele parcialmente con algún tipo de tejido empapado con agua. Mójale con agua fresca, nunca con agua helada. Puedes refrescarle pasando toallas húmedas por los pies, por el cuerpo, por el cuello, en torno a la cabeza...Lo más importante es enfriar al animal para que su temperatura corporal baje de los 38ºC.

- Si estaba en un coche o en algún lugar cerrado donde la temperatura es elevada, traslada a tu mascota en brazos lo antes posible a una zona donde haga menos calor, a la sombra.

- Abanícale.

- Frota alcohol o pasa un cubito de hielo por sus axilas, ingles y nuca y masajea la parte inferior de las extremidades para favorecer la circulación.